Durante 2025, el Ayuntamiento de Leganés ha visto cómo prácticamente todas las iniciativas del Gobierno Local (PP-ULEG) para invertir los 82.547.135 euros de remanente presupuestario han sido bloqueadas por los partidos de la oposición: PSOE, Más Madrid Leganés, PODEMOS-IU-AV y VOX. A pesar de que esos fondos representan un capital disponible que, según los informes municipales, puede destinarse a inversiones, pago de facturas y mejora de servicios sin incurrir en endeudamiento, las mociones que proponían hacerlo han sido rechazadas una tras otra en distintos plenos, sin que los opositores ofrezcan alternativas concretas ni garantías salvo que esas propuestas se incluyan en el nuevo Presupuesto recientemente aprobado.
La concejala de Hacienda, María Estévez, ha defendido los datos económicos del ayuntamiento. Ha señalado que en la Cuenta General de 2024 los ingresos ordinarios aumentaron casi en 30 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 18 %, que el “resultado económico patrimonial” fue “positivo en más de 45 millones”, que el “nivel de endeudamiento es cero” y que el ayuntamiento cumple con el principio de estabilidad presupuestaria. Además, Estévez ha recalcado que “el total de gastos también ha aumentado un 16,90 por ciento, lo cual es positivo ya que una Administración tiene que gastar en sus ciudadanos y se ha ejecutado más Presupuesto”.
Sobre cómo se puede usar el remanente, la concejala ha detallado que “el remanente de Tesorería ascendió a un importe de 82.547.135 euros; el nivel de endeudamiento del ayuntamiento es cero; y en lo relativo al cumplimiento de las reglas fiscales, que es el argumento que la oposición ha utilizado en contra de todas las modificaciones presupuestarias, según se deduce del informe de Intervención nº 97/2025 relativo al cumplimiento de las reglas fiscales el ayuntamiento se encuentra en situación de cumplimiento del principio de estabilidad presupuestaria”.
El Gobierno Local ha propuesto inversiones de todo tipo: renovación de instrumentos musicales de la Escuela de Música; instalación de toldos en los patios de los centros de mayores; instalación de aires acondicionados; mejoras en movilidad, iluminación, parques, jardines; pago de facturas atrasadas; mobiliario urbano; contenedores; zonas de esparcimiento; climatización de escuelas infantiles; renovación de aceras; compra de bancos y árboles, entre otras. Casi la totalidad de estas propuestas fueron previamente acordadas con la Federación Local de Asociaciones de Vecinos de Leganés (FLAV), cuyos representantes esperaban de esta forma ver mejoras concretas en los barrios de la ciudad.
Pero los grupos de la oposición —PSOE, Más Madrid Leganés, PODEMOS-IU-AV y VOX— han votado en contra de todas esas propuestas, alegando varios argumentos: que esas inversiones deberían ya estar recogidas en los presupuestos ordinarios, que los expedientes no tienen amparo legal según los informes de la Intervención Municipal, que no hay partidas habilitadas, o que las convocatorias se hicieron en momentos inadecuados. Algunos concejales han sido enfáticos al afirmar que si realmente eran necesarias, esas propuestas debieron estar incluidas en el presupuesto de 2025.
Una de las consecuencias más visibles de este bloque ha sido el rechazo al pago de 9 millones de euros para facturas pendientes a proveedores, que corresponde a servicios prestados en años anteriores y obligaciones reconocidas. También fue rechazado otro paquete de inversiones de casi 5 millones de euros, que incluía el pago de facturas por electricidad, equipamiento para Policía Local y Protección Civil, áreas de esparcimiento canino, parques y jardines, huertos urbanos, contenedores soterrados, refugios climáticos, juegos de agua, etc. En todos los casos, los votos en contra han sido de los citados partidos, mientras PP y ULEG han defendido que esos gastos no suponen ideología, sino atender obligaciones municipales y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Para el Gobierno, este rechazo sistemático responde a una estrategia partidista que, según aseguran, no tiene en el centro el bienestar ni la mejora de los servicios públicos, sino una oposición permanente. En contraste, los partidos de la oposición sostienen que el uso del remanente debe usarse con el cumplimiento de las reglas fiscales, lo cual ha quedado demostrado que es así y que cumple todas las normas legales, según afirma la concejala de Hacienda basándose en un informe de las intervención municipal.
Desde la ciudadanía, asociaciones vecinales y otros colectivos sociales ha surgido el malestar ante lo que perciben como una parálisis institucional. Muchos opinan que hay recursos disponibles que podrían aliviar necesidades concretas en barrios, colegios, centros de mayores, espacios públicos, instalaciones deportivas, etc., pero que esas mejoras no llegan porque “las propuestas terminan en votaciones partidistas”.



