La degradación de los espacios naturales y caminos del extrarradio de Leganés ha alcanzado niveles críticos, según denuncian algunos vecinos de la localidad a LA VOZ DE LEGANÉS. La acumulación de escombros y basura se ha vuelto una constante en puntos estratégicos como el camino que une Leganés Norte con el polígono industrial de Prado de Overa, así como en las inmediaciones de la piscina Solagua en dirección al parque lineal de Butarque. Según los testimonios, estas áreas se han transformado en «vertederos y vertederos» debido a vertidos incontrolados de escombros que, presuntamente, estos vecinos afirman que provienen de Madrid.
Los ciudadanos afectados, especialmente deportistas y usuarios habituales de estos parajes, lamentan que la administración local parezca ignorar la situación al centrar su atención únicamente en el núcleo urbano. A pesar de que desde el ayuntamiento se ha afirmado que existen drones vigilando estas zonas, los vecinos critican que estos dispositivos «deben de estar durmiendo en sus bases», ya que el volumen de residuos no deja de aumentar. De hecho, vecinos de toda la vida aseguran que la situación actual es inédita por su gravedad.
Ante la falta de resultados de los métodos actuales, la propuesta ciudadana es clara: reemplazar o complementar la vigilancia tecnológica con presencia humana, específicamente mediante patrullas de Policía Local en moto. Los vecinos sugieren que esta medida no solo sería más efectiva para disuadir a los infractores, sino que también sería autofinanciable, ya que el importe de las multas impuestas a quienes sean sorprendidos vertiendo escombros serviría para pagar el coste de estos servicios. Otros vecinos solicitan que se amplíe con más efectivos la Unidad de Medio Ambiente de la Policía Local de Leganés, que se estudie la manera de poner barreras que impidan el paso a ciertas zonas, o la instalación de cámaras de vigilancia.
Con esta reclamación, los vecinos esperan una solución a corto plazo para preservar el entorno de Leganés.










