Pepinero de nacimiento, lleva entrando en las casas de los madrileños desde hace más de 25 años. Jefe de Deportes y presentador de Telemadrid, ha relanzado los deportes de la cadena madrileña para convertirlos en una referencia.
Javier Callejo es una persona especial, con magia, con presencia. Nació para comunicar, para ser la palabra amable y para que, al tenerle cerca, le sientas como de la familia. Es tan difícil que se esté quieto como que deje de sonreír.
Pregunta: Informativos, programas, retransmisiones deportivas… ¿por dónde empezamos, Javi?
Respuesta: Pues es que no hay un comienzo y un final, una salida y una meta. Yo concibo mi trabajo al frente de los deportes de Telemadrid y Onda Madrid como un circuito en el que una vez entras, hay que mejorar cada vuelta, perfeccionarla… pero sin más destino al que llegar que la exigencia, la disciplina y la honradez.

P: Pero la carga de trabajo aumenta…
R: Sí. Siempre he sido así. Siempre estoy buscando la manera de hacer más y mejor. No lo entiendo de otra manera porque lo que me asusta realmente es… estancarme.
P: Así que no te puedo dar a elegir entre todas las cosas que haces
R: Puedes hacerlo… y me quedo con todo [ríe]. En los informativos estamos demostrando con datos que en el Comunidad de Madrid somos una referencia. Un estilo diferente en el que dar voz a los deportistas madrileños y madrileñas que tienen mucho que contar, nos diferencia y nos pone en valor. En las retransmisiones crecemos cada temporada y abarcamos más modalidades deportivas. Y el regreso de Fútbol es Fútbol era una necesidad que aún tiene que crecer más. El programa de La Casa del Deporte, todos los sábados, no deja de darnos alegrías por lo que representa para el deporte de nuestra región…. Y no me olvido de Madrid se Mueve, Fútbol Madrid, Madrid Inclusivo o Vive el Voley… que nos permiten sacar brillo a muchísimas historias. Mi obsesión es que cada deporte, cada club, cada deportista, se pueda sentir en algún momento representado por la Televisión de su Comunidad. Y con Onda Madrid igual. Cuánto más tiempo dedicado al deporte tengamos mejor.
P: ¿Cuál es el secreto para tanta productividad?
R: No vivir para otra cosa [ríe]. No, en serio, rodearte de gente que tengan la pasión y la honradez humana y profesional suficiente. No hay más.
P: ¿Y cuándo descansas?
R: Es que yo… a veces descanso trabajando. No es así exactamente pero sí te diría que me recargo trabajando. Disfruto mucho. Incluso de la tensión, de los malos momentos, de los problemas que puedan surgir… Mira… cuando luchas por llegar a un sitio no pienso renunciar a algo con lo que un día soñé… y que un día echaré de menos. Y por una cuestión de agradecimiento vivo con intensidad cada día.
P: ¿Qué es lo que más te ha marcado en la profesión?
R: Crecí profesionalmente con gente de valores muy admirables. Dentro y fuera del plató. Pepe Sanjurjo, Javier Lozano, Manolo Lama, Javier Reyero, José María del Toro…. Y creo que he estado a la altura de lo que me enseñaron o de lo que fui capaz de aprender.
“Cuando luchas por llegar a un sitio, no pienso renunciar a algo con lo que un día soñé”
P: Pero no todo será de color de rosa
R: Bueno es que si entramos en eso… se acaba la paleta de colores [ríe]. No. Me niego a dejarme un solo segundo en quien no lo merece. Hay gente que busca su protagonismo provocando tu mal. Enhorabuena. Yo tengo muchas cosas mucho mejor que hacer. Pero que no me busquen porque no huyo.
P: ¿Eres muy optimista?
R: Soy un alegre pesimista. No confío mucho en la deriva que está tomando el ser humano pero del sentido del humor y de la alegría intento hacer un arma. No siempre lo consigo.
P: Y en tu día a día… ¿Cuándo parece la poesía?
R: Cuando ella quiere. Hace tiempo que no la obligo. Nunca hizo caso [ríe]. He aprendido a tener paciencia, a esperarla. A estar a su disposición y cuando llega, aprovecharme. He publicado 4 libros, los tres primeros ilustrados con la brillantez de Tío Alberto y el cuarto fotografiado por Raúl Herranz. La poesía es un equilibrio necesario para compensar todas las renuncias a las que me obliga mi profesión.
P: ¿A qué renuncias?
R: A todo en lo que me desahogo con la poesía. Cada elección en la vida es una renuncia a todo lo demás. Y ahí aparece la palabra FAMILIA. La sanguínea y la elegida. Mi familia es un tesoro único. Porque no fallan… y sostienen.
P: ¿Qué ha significado para un pepinero como tú el regreso del Pepinito?
R: Ha sido un volcán de emociones y recuerdos. Porque yo jugué el Pepinito de Leganés. E incluso tuve la satisfacción de ganarlo. Recuerdo perfectamente como tuve que salir corriendo de la final que ganamos e ir al hospital porque nacía mi hermano David. El Pepinito de Leganés es como el regreso de Fútbol es Fútbol. Tienen una magia especial.
“La poesía es un equilibrio necesario para compensar todas las renuncias a las que me obliga mi profesión”

P: ¿Y qué valoración haces del torneo?
R: El torneo es como un envoltorio en el que se condensan muchas emociones, recuerdos, nuevas experiencias… Cuando abres la caja del Pepinito de Leganés ¡estalla la ilusión! Mira te confesaré una cosa. Cuando me contaron el regreso del proyecto, miré para otro lado. No me quise acercar a pesar de que me lo pidieron. No se daban las circunstancias… Pero me equivoqué en parte. Cuando al final acepté, más certeza tuve de que me equivoqué al principio. Hay tanto talento entrega y pasión en su organización que te alimenta.
P: ¿Seguirás colaborando? ¿Cuál es el siguiente paso?
R: ¿Un paso mío? Yo no soy nadie. Gracias al Pepinito de Leganés me he reencontrado con mucha gente con la que crecí. Yo ya he ganado. No necesito más. Haré lo que diga José Gutiérrez, Loren, David… Si puedo aportar, ayudar a crecer, aquí estoy. Si no, yo ya he formado parte de este sueño.
P: Es que tenemos noticias, o más bien hemos oído que…
R: Claro que habéis oído ¡y yo! Pero no te voy a contar nada [ríe].
P: Antes has dicho que ganaste el Pepinito
R: Sí, sí, con el CD Leganés. En infantiles. Estaba el mítico Bordons de entrenador, Luis Ángel Duque en el alevín. Una etapa inolvidable.
P: Volvamos al periodismo, ¿Por qué?
R: De pequeño siempre me gustaba observar y contar lo que me encontraba. Tenía esa necesidad de contar lo que había visto, aunque fuese a solas, aunque fuese en voz baja. Y luego me encantaba retransmitir los partidos de chapas que echaba con mi hermano Mariano. Eso era lo más.
P: Y el primer paso¿ cuál fue?
R: Estudiar periodismo y hacer prácticas desde primero de carrera. Antena CEMU Radio, Teleganés, Radio Libertad… y todo lo demás fue llegando.
P: Quienes te conoce saben de tu faceta solidaria
R: Eso es algo que no podría dejar de hacer aunque me negase. Va en los genes. De madre y de padre. Es su culpa, no la mía [ríe de nuevo].
P: Por ejemplo, una de esas facetas es el proyecto de la Ciudad de los Muchachos aquí en Leganés
R: Si, esa fue una etapa maravillosa. Pero hay más. Por ejemplo, ahora en un proyecto muy potente, muy necesario y de mucha honradez y transparencia como es la Fundación Española del Corazón.
P: ¿Hay algo del niño que fue en el Javier Callejo de ahora?
R: En la mirada está todo. Y la mantengo. Luego tienes que ir protegiendo esa mirada por lo que te vas encontrando por el camino y porque a mí no me educaron para soportar a vagos, golfos, irresponsables, etc… Pero lo más importante hoy en día es gestionar y convivir con el gran enemigo de nuestros días. El ego. Lo enturbia todo. Le enfanga todo.
P: ¿Te queda algún sueño por cumplir?
R: Seguro. Los hay escritos y los hay por descubrir. Pero siempre los hay. Eso es lo que mantiene el latido… y la mirada.
P: Alguna cosa más para terminar…
R: Nos vemos en el Pepinito… ¡ya sabréis porqué!
“Mi obsesión es que cada deporte, cada club, cada deportista, se pueda sentir en algún momento representado por la televisión de su comunidad”




