Un hombre de 53 años ha fallecido este jueves en Leganés tras recibir varias puñaladas, presuntamente a manos de su hermano, de 49 años, que ha sido detenido por la Policía Nacional como autor de un delito de homicidio. Los hechos tuvieron lugar en una vivienda situada en el número 4 de la calle Alpujarras, donde los agentes fueron alertados por una llamada que informaba de una fuerte discusión en el interior del domicilio.
La llamada al 091 se recibió en torno a las 15:00 horas. Hasta el lugar se desplazaron de inmediato agentes de Seguridad Ciudadana, que localizaron a la víctima con varias heridas de arma blanca y sin signos aparentes de vida. Los servicios sanitarios confirmaron posteriormente el fallecimiento.
En el interior de la vivienda se encontraba el hermano del fallecido, que fue identificado como presunto responsable de la agresión y detenido en el lugar. Según fuentes policiales, el arrestado podría ser paciente psiquiátrico. Tanto la víctima como el detenido son de nacionalidad española.
Además de los agentes de Seguridad Ciudadana, en el lugar intervinieron efectivos del Grupo de Atención al Ciudadano, del Departamento de Policía Científica y del Grupo VI de Homicidios, que se ha hecho cargo de la investigación para esclarecer las circunstancias exactas del suceso.
Este crimen se produce en un contexto marcado por otros episodios violentos registrados en la región durante las fiestas navideñas. En la pasada Nochebuena, dos personas murieron también por heridas de arma blanca en los distritos madrileños de Puente de Vallecas y Chamberí. En el primero de los casos, un menor de 17 años falleció tras una pelea entre grupos de jóvenes, por lo que fueron detenidos dos varones como presuntos autores de un delito de homicidio doloso. En el segundo, un hombre de 63 años fue hallado sin vida en la vía pública, con varias cuchilladas, entre ellas una en el tórax y otra en un costado. Junto al cadáver, los agentes han hallado el arma blanca utilizada. El Grupo VI de Homicidios también está al frente de unas pesquisas, que podrían apuntar a un posible suicidio, una sospecha supeditada siempre a la confirmación del médico forense.



