EL Gobierno Local, a través de un contrato menor, ha querido recuperar una antigua tradición municipal: encargar retratos al óleo de los regidores de la ciudad para ser expuestos en el salón de actos del ayuntamiento. En la actualidad ya cuelgan en sus paredes decenas de cuadros de los alcaldes que han gobernado la villa a lo largo de la historia, y el proyecto pretendía dar continuidad a esta costumbre con la incorporación de los cinco últimos exalcaldes que son los siguientes: Guadalupe Bragado (PP), Rafael Gómez Montoya (PSOE), Jesús Gómez Ruiz (PP), Santiago Llorente (PSOE) y Miguel Ángel Recuenco (PP).
El encargo supondría un gasto de 16.500 euros de las arcas públicas (IVA incluido), lo que equivale a 3.300 euros por retrato. Sin embargo, la decisión ha generado un gran debate político y social, en un contexto en el que gran parte de la ciudadanía percibe un claro desapego hacia la clase política. Para muchos vecinos, dedicar recursos municipales a homenajes personales resulta difícil de comprender en una ciudad donde numerosas familias se enfrentan a serias dificultades para llegar a fin de mes.
Dos renuncias por motivos éticos
Los exalcaldes socialistas Rafael Gómez Montoya y Santiago Llorente han renunciado públicamente a participar en la iniciativa. Gómez Montoya ha solicitado que el dinero destinado a su retrato se invierta en el pueblo palestino. Por su parte, Llorente ha tachado esta iniciativa como «gasto innecesario».
He comunicado al alcalde @marecuencopp que renunció al retrato al oleo de exalcalde. Creo que con una foto es suficiente, como hacen otras instituciones. Si es posible, me gustaría que la parte que corresponderiera a mi retrato fuera donada a la @UNRWA y /o al pueblo palestino pic.twitter.com/474HGagUXT
— Rafa Gómez /❤️ 🇪🇸 🇪🇺 🇺🇳 🇺🇦 🇯🇴 (@RafaGomezLGNS) September 14, 2025
He leído en prensa que se ha puesto en marcha un contrato en @AytoLeganes para pintar al óleo el retrato del actual Alcalde de Leganes @marecuencopp así como el retrato de los últimos cuatro últimos alcaldes. Es un gasto innecesario y renuncio a que se me pinte un retrato.
— Santiago Llorente (@SantiagLlorente) September 14, 2025
Con esta renuncia, los retratos encargados finalmente se reducirán a tres, aunque desde los partidos de la oposición y distintos vecinos por las redes sociales ya se han alzado voces reclamando que el gasto se reconsidere en su totalidad.
Tradición frente a prioridades actuales
La práctica de retratar a los alcaldes de Leganés no es nueva: forma parte de la simbología institucional desde hace décadas. No obstante, la situación actual ha puesto en cuestión su continuidad, especialmente por la percepción ciudadana de que se trata de un gasto superfluo en un momento de penurias económicas para muchas familias y de desafección de los ciudadanos hacia la clase política.
Hoy día, además, se cuenta con tecnología en diseño gráfico que de una fotografía, puede realizar un retrato «al óleo», lo que reduciría ampliamente los costes, manteniendo la tradición.
El debate está servido: mantener la tradición pictórica de la villa o redirigir esos fondos a otras necesidades. Una disyuntiva que refleja, además, la creciente distancia entre las prioridades de la clase política y las preocupaciones de los vecinos de Leganés.



