La piscina municipal de verano de El Carrascal, la única instalación de estas características actualmente en funcionamiento en la zona sur de Leganés, vuelve a situarse en el centro del debate ciudadano tras la difusión de nuevas quejas vecinales relacionadas con el estado de sus instalaciones y su funcionamiento durante la presente temporada estival.
Las críticas, trasladadas públicamente por un vecino del municipio, se suman a otras reclamaciones conocidas en las últimas semanas, entre ellas las referidas a la escasez de zonas de sombra dentro del recinto, una circunstancia que ya había generado preocupación entre numerosos usuarios coincidiendo con las elevadas temperaturas registradas durante el inicio del verano.
Las nuevas denuncias hacen referencia tanto al sistema de acceso a la piscina como al mantenimiento de distintas zonas del complejo, incluyendo vestuarios, aseos, zonas verdes, merenderos y espacios de descanso.
Problemas con la compra de entradas
Uno de los aspectos señalados por los usuarios hace referencia al sistema de venta de entradas, implantado mediante una plataforma digital.
Según explican, el proceso de compra presenta dificultades técnicas que obligan, en ocasiones, a permanecer durante largos periodos intentando completar la adquisición de las entradas.
Así lo explica uno de estos vecinos: «Llevo siendo vecino de Leganés 40 años. He pasado todos los veranos de mi infancia y adolescencia disfrutando de la piscina del Carrascal. De aquí a unos años atrás cada nuevo verano, los usuarios nos hemos ido percatando que las instalaciones, en vez de mejorar, como sería de sentido común, han ido empeorando paulatinamente«, afirma.
En su denuncia añade que «la web destinada para ello no funciona correctamente, eso implica que puedes estar hasta 20 y 30 minutos intentando adquirir las entradas».
Asimismo, sostiene que el personal de atención al público no ofrece información suficiente sobre el procedimiento de compra, indicando que «los trabajadores de ventanilla tampoco es que sirvan de mucha ayuda, ya que no te explican ni la forma de usar la web, ni cómo se adquieren, ni absolutamente nada».
Críticas al estado de los vestuarios y aseos
Otra de las cuestiones planteadas hace referencia al estado de limpieza de los servicios y vestuarios.
El vecino asegura que, tras acceder al recinto, los usuarios encuentran unos aseos que presentan carencias en su mantenimiento.
«Sucios. No hay jabón de manos. Ni siquiera papel higiénico«, resume en su escrito.
Estas afirmaciones se centran en el estado observado durante su visita a las instalaciones y forman parte del conjunto de reclamaciones dirigidas a mejorar el funcionamiento del complejo.
La falta de sombra vuelve a generar malestar
Las zonas de estancia constituyen otro de los principales motivos de queja.
El vecino denuncia la escasez de árboles dentro del recinto y asegura que la mayor parte de las praderas permanecen expuestas al sol durante prácticamente toda la jornada.
«No hay árboles, literalmente hay cuatro, pequeños y sin cuidar. Enfermos con plagas de insectos«, señala.
Además, considera insuficiente el estado de conservación de las zonas ajardinadas.
«Las explanadas de ‘césped’ están todas a pleno sol, y lo pongo entre comillas porque eso no es césped ni es nada. Bueno sí, un barrizal. Todo lleno de parches sin hierba, y la poca que hay también sin cuidar», afirma.
Estas críticas llegan después de que semanas atrás numerosos usuarios ya reclamaran un incremento de las zonas de sombra disponibles dentro del recinto, especialmente durante los episodios de altas temperaturas registrados este verano.
Los merenderos, otro foco de las reclamaciones
La queja pública también hace referencia a la organización y utilización de la zona de merenderos.
Según el vecino, las instalaciones destinadas a comer continúan siendo las mismas desde hace décadas y resultan insuficientes para la afluencia de usuarios que registra la piscina durante los meses estivales.
«No te dejan comer en las praderas, como es lógico y me parece bien, pero no hay sitio para todos«, explica.
También denuncia determinados comportamientos de algunos usuarios, como la ocupación prolongada de mesas o el uso de los bancos para descansar durante largos periodos (hay usuarios que se echan a dormir en los bancos), además del consumo de tabaco fuera de la zona habilitada para ello.
A su juicio, estas situaciones deberían estar supervisadas por el personal encargado de la instalación.
«Una cosa que no falta son funcionarios trabajadores de la piscina, pero no hay nadie en los merenderos controlando que estas cosas no ocurran«, asegura.
Críticas por el precio de las entradas
El vecino también cuestiona el precio del acceso a la piscina, especialmente en el caso de las personas no empadronadas en Leganés.
En su escrito recuerda que la entrada para los residentes ronda los 5,20 euros, mientras que para quienes no están empadronados asciende aproximadamente a 10,40 euros.
En este sentido considera que las condiciones de las instalaciones no se corresponden con el importe abonado por los usuarios.
Comparaciones con la antigua piscina de Solagua
La denuncia concluye expresando la preocupación por la evolución de la instalación y establece una comparación con el cierre de la histórica piscina de Solagua, clausurada en 2009.
«Es la única piscina de verano que tenemos en el sur del municipio. Y la están dejando morir tal y como pasó con la piscina de Solagua«, afirma el vecino.
Unas críticas que llegan tras la remodelación anunciada por el Ayuntamiento
Las nuevas reclamaciones se producen después de que el Ayuntamiento de Leganés anunciara la remodelación integral de la piscina de El Carrascal antes del inicio de la temporada de verano.
Entre las actuaciones comunicadas entonces figuraban trabajos de mejora en distintos espacios del complejo, con el objetivo de renovar las instalaciones y adecuarlas para la campaña estival, afirmando incluso que se había «replantado de césped de toda la pradera».
Sin embargo, las quejas difundidas por algunos usuarios reflejan que continúan existiendo aspectos que consideran pendientes de mejora, especialmente en cuestiones relacionadas con el mantenimiento cotidiano, la limpieza, las zonas de sombra, la conservación de las áreas verdes y la gestión del recinto.
Estas denuncias se suman al debate abierto durante las últimas semanas sobre el estado de la principal piscina municipal de verano de Leganés, un equipamiento que concentra cada temporada a miles de usuarios y que, al ser la única instalación pública de estas características en funcionamiento en esa zona del municipio, adquiere una especial relevancia durante los meses de mayor afluencia.



