Cuando las vacaciones están a la vuelta de la esquina, nuestra mente está más para allá que para acá: ultimamos detalles de los distintos viajes, preparamos mentalmente las maletas y, sobre todo, estamos deseando terminar las últimas jornadas laborales.
Precisamente para mitigar el agotamiento mental de estas últimas semanas, os traigo tres libros que son ligeros, fáciles de leer y que, aun así, calan (y mucho):
«Los asquerosos» de Santiago Lorenzo (2018). Manuel se esconde en una aldea abandonada tras haber acuchillado a un policía antidisturbios que quería pegarle durante una manifestación. Esta historia invita a bajar el ritmo y mirar la realidad desde otra perspectiva. Entre el humor y la crítica social, el autor plantea preguntas muy actuales sobre el consumo, la soledad y la búsqueda de una vida más sencilla. Probablemente seguirás pensando en esta novela años después de leerla.
Blackie Books | 222 páginas | Novela contemporánea
«Buenos días, tristeza» de Françoise Sagan (1954). Una visita inesperada viene a perturbar el desorden en el que conviven una joven de 17 años y su padre, un viudo cuarentón, pero alegre, frívolo y seductor. Esta historia explora la culpa, el deseo y la libertad con muchísima inteligencia y elegancia. Es perfecta para adentrarse en la psicología de unos personajes tan complejos como estos. Las emociones no entienden de épocas y este clásico lo demuestra.
Tusquets Editores | 184 páginas | Novela clásica contemporánea
«Canción dulce» de Leila Slimani (2016). Una madre de dos hijos quiere reactivar su vida laboral a pesar de las reticencias de su marido, lo cual los llevará a contratar a una niñera que conquistará el corazón de los niños y del hogar con una sorprendente rapidez. La autora presenta una historia de lo más inquietante desde la primera página hasta la última, mientras explora la maternidad, las expectativas sociales, las desigualdades que atraviesan la vida cotidiana y los prejuicios de clase y culturales. Cuidado: ¡no vas a querer soltarlo!
Cabaret Voltaire | 288 páginas | Thriller psicológico
Mientras contamos los días para vacaciones, podemos refugiarnos en los libros. Y, quién sabe, quizá una de estas lecturas reduzca el tiempo de espera.



