El alcalde de Leganés, Miguel Ángel Recuenco, volverá a someterse a una cuestión de confianza vinculada a la aprobación de los presupuestos municipales después de que las cuentas públicas hayan sido rechazadas nuevamente por la oposición en el Pleno municipal.
El escenario político en la ciudad vuelve así a situarse en un contexto de elevada tensión institucional, apenas un año después de que el regidor del Partido Popular superara un proceso similar tras el bloqueo de la oposición. En esta ocasión, PSOE, Más Madrid Leganés, Podemos-IU-AV y Vox han unido nuevamente sus votos para rechazar el proyecto presupuestario presentado por el Gobierno local.
Las cuentas municipales, aprobadas previamente en Junta de Gobierno, ascendían a 228 millones de euros e incluían partidas destinadas a inversiones en seguridad, refuerzo de personal municipal, vivienda protegida, recuperación patrimonial, modernización administrativa y actuaciones de mejora en los barrios.
Ante esta situación, según ha podido saber LA VOZ DE LEGANÉS, el alcalde ha decidido recurrir de nuevo al mecanismo previsto en la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), vinculando la aprobación de los presupuestos a una cuestión de confianza. En caso de no superar dicha cuestión, el alcalde cesaría automáticamente en el cargo y permanecería en funciones hasta la designación de un nuevo regidor.
A partir de ese momento, la oposición dispondría de un plazo de 30 días para alcanzar un acuerdo y presentar una moción de censura con un candidato alternativo que obtenga mayoría suficiente. Si transcurrido ese periodo no se lograra conformar una mayoría alternativa de gobierno, el actual alcalde volvería a ser investido automáticamente y los presupuestos quedarían aprobados.
El Gobierno local considera que el escenario podría reproducir lo sucedido hace un año, cuando toda la oposición votó en contra de la cuestión de confianza planteada por el Ejecutivo municipal, aunque posteriormente no logró alcanzar un acuerdo para presentar una candidatura alternativa a la Alcaldía.
Actualmente, el Ayuntamiento de Leganés está gobernado en coalición por el Partido Popular y Unión por Leganés (ULEG), aunque ambos grupos suman 12 de los 27 concejales de la Corporación, frente a los 15 ediles que reúnen PSOE, Más Madrid Leganés, Podemos-IU-AV y Vox.
Fuentes próximas al alcalde, según publica el diario ABC, han señalado que la decisión de presentar una nueva cuestión de confianza responde a la necesidad de “evitar la parálisis institucional y garantizar la puesta en marcha” de unas cuentas que consideran “estratégicas para el futuro de la ciudad, con inversiones en vivienda, seguridad, recursos humanos, modernización administrativa y mejora de los barrios”.
Por su parte, Recuenco ha defendido que “Leganés no puede quedar bloqueado por una estrategia política” y ha asegurado que su obligación como alcalde es “garantizar que la ciudad siga avanzando”.
Desde el entorno del regidor subrayan además que este mecanismo permitirá activar la vía legal prevista para desbloquear la aprobación de los presupuestos municipales si la oposición no consigue articular una mayoría alternativa de gobierno.
El alcalde, añaden estas mismas fuentes, ha querido “trasladar una imagen de responsabilidad institucional”, desvinculando esta decisión “de cualquier planteamiento partidista”.
Hace un año, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, celebró públicamente la continuidad política del alcalde de Leganés tras superar aquel proceso de cuestión de confianza, en un acto organizado por el Partido Popular de Madrid.


