El Gobierno Local de Leganés tiene por delante dos años decisivos llenos de retos para consolidar un gobierno efectivo y mejorar la vida de sus barrios. A continuación, repasamos los principales desafíos que el Ejecutivo municipal, en minoría, debe afrontar cuanto antes.
1. Desatascar Urbanismo: licencias y accesibilidad
Una de las urgencias más acuciantes es agilizar la delegación de Urbanismo. Mucho cuesta avanzar cuando los expedientes de licencias —como los relativos a la instalación de ascensores, licencias urbanísticas o de instalación de piscinas comunitarias— acumulan polvo en las mesas de la delegación. Este atraso no es menor: impide que muchos mayores salgan de sus hogares, o que familias puedan mejorar sus instalaciones comunales. El concejal Javier Oporto deberá poner especial intensidad en poner al día todas estas tramitaciones enquistadas desde hace años.
2. Limpieza, limpieza… y más limpieza
El nuevo contrato de limpieza ya está adjudicado, según declaraciones del alcalde, Miguel Ángel Recuenco, desde hace unos días. Este nuevo contrato cuenta con importantes incrementos presupuestarios. El Gobierno Local ha aprobado un aumento del 30 % para el servicio de limpieza viaria y recogida de residuos: se pasa de 9,6 millones a 13,3 millones de euros al año. Además, se han destinado más de 24 millones en cuatro años (6,03 millones anuales) para mejorar la higiene en centros educativos, dependencias y aseos municipales.
Sin embargo, la percepción ciudadana aún no refleja esta inversión. Los vecinos siguen denunciando suciedad en las calles a las que se unen las conductas incívicas —como dejar enseres junto a los cubos vacíos— y exigen que la mejora del servicio sea visible y constante. También es clave reforzar el cuidado de parques, zonas verdes y mobiliario urbano, y por supuesto, mejorarlo. Violeta Bonet, la concejala delegada del área, tiene mucha tarea por delante.
3. Movilidad urbana: ¿mapa adaptado a la realidad?
El nuevo mapa de transporte urbano por autobús abre una oportunidad para mejorar la movilidad en el municipio. El Ayuntamiento presentó al Consorcio Regional de Transportes trece propuestas de mejora, fruto del trabajo con asociaciones vecinales y técnicos, las cuales algunas sí han sido escuchadas, y otras han sido desechadas con el argumento de que se han visto mejoradas por otras líneas. En este sentido no son pocas las voces que critican que el ayuntamiento tenga que hacerse cargo del coste de algunas líneas urbanas, eximiendo al Consorcio de tener que sufragar estas líneas.
Será una prueba de fuego si el futuro mapa atiende estas necesidades o deja de lado los desplazamientos cotidianos de los ciudadanos.
4. Explorar inversiones con remanente presupuestario
El remanente de tesorería de ejercicios anteriores podría financiar mejoras estructurales en los barrios —especialmente en Leganés Norte donde se necesita un centro cívico y la mejora de sus aceras— si se aprueba. La oposición ha bloqueado varias propuestas, aduciendo falta de informes o cuestionando su legalidad. Sin embargo, todas estas partidas contaban con aval técnico y estaban consensuadas con la FLAV y sus asociaciones vecinales.
Debe exigirse responsabilidad a todos los concejales, más allá de ideologías, para pasar de la teoría a los hechos y traducir esos fondos en servicios reales para las zonas que más lo necesitan.
5. Vivienda pública y planificación residencial
El alcalde Miguel Ángel Recuenco ha defendido una política de “siembra” para ampliar la oferta residencial. Actualmente, EMSULE gestiona unas 350 viviendas y tiene previsto sumar cerca de 450 más en régimen de alquiler asequible. Además, el desarrollo del barrio Puerta de Madrid (3.800 viviendas) y la transformación del polígono industrial de Butarque en zona residencial son proyectos clave para un municipio de toda España en el que es más difícil encontrar una vivienda de nueva construcción y donde el precio de las viviendas de alquiler lidera el top nacional.
Esta acción debe implica acelerar acuerdos público-privados, impulsar vivienda social y garantizar que los nuevos barrios nazcan con servicios integrados.
6. Complejo Solagua y deportes
El presupuesto para 2025 incluye inversión en el complejo deportivo y acuático Solagua. El Ayuntamiento ya trabaja en la licitación financiera y los pliegos técnicos, con vistas a iniciar obras en 2026. Este proyecto estrella promete dinamizar la oferta deportiva, aunque su éxito dependerá del cumplimiento de plazos y apoyo político continuado. Carlos Delgado, concejal de obras, tiene por delante un duro y complicado trabajo.
7. Vertidos ilegales y molestias ciudadanas
Otro de los aspectos que deberían mejorarse es la erradicación de los vertidos ilegales en el municipio. Aunque este hecho es una batalla titánica, sí deberían ponerse más recursos a su impedimento, como por ejemplo instalar barreras en caminos, cámaras de seguridad o disponer de una unidad de policía local especializada y dedicada a perseguir estos hechos. La lucha contra los asentamientos ilegales es otro hándicap que, pese a necesitar soluciones más complejas, sí debería ser una prioridad para el Gobierno Local, puesto que este tipo de asentamientos son focos de problemas sanitarios y vecinales. Por último, debería darse respuesta a aquellas situaciones que entorpecen al convivencia vecinal, e incluso, el derecho al descanso. Regular el uso de las pistas deportivas abiertas, que están rodeadas de viviendas, ya sea a través de imposición de horarios como en la capacidad de poder cerrarlas o de apagar su iluminación no es solo algo de sentido común, sino legal, ya que las molestias que originan vulneran el derecho a un descanso efectivo y más en época de verano, donde los horarios del uso de estas pistas se alargan hasta altas horas de la madrugada.
En resumen
- Urbanismo: reducir la burocracia, responder con agilidad.
- Limpieza: hacer visible el incremento presupuestario.
- Movilidad: asegurar que el nuevo mapa sirve al usuario.
- Remanente: conseguir convertirlo en mejoras tangibles para los barrios.
- Vivienda: anticipar planes con vivienda pública y desarrollo urbano.
- Solagua: impulsar el proyecto sin sufrir demoras.
- Minimizar el impacto de los vertidos ilegales, impedir el chabolismo y velar por el descanso ciudadano.



