La concejala del PSOE de Leganés Sara Oviedo ha dirigido una carta a la militancia socialista de la ciudad para explicar su posición tras las últimas semanas de tensión interna en la agrupación y responder a la comunicación remitida por la Comisión Ejecutiva Municipal a sus afiliados. Oviedo, que renunció a concurrir a las primarias para elegir al candidato socialista a la Alcaldía en 2027 y posteriormente presentó su dimisión de las responsabilidades que desempeñaba en la Ejecutiva, sostiene que algunas de las afirmaciones realizadas por la dirección ofrecen una visión parcial de lo ocurrido.
La respuesta de Oviedo llega después de que la Comisión Ejecutiva Municipal trasladara a la militancia su propia interpretación de los acontecimientos. La dirección local defendió que las decisiones cuestionadas fueron adoptadas por los órganos correspondientes y mediante votaciones, rechazó que hubiera existido una imposición personal y reivindicó el acuerdo de integración alcanzado en abril de 2025. También sostuvo que las primarias estuvieron abiertas a cualquier militante que cumpliera los requisitos y que Miguel Recuenco Pérez es actualmente el único candidato porque fue el único que presentó su candidatura dentro del plazo establecido.
Oviedo, sin embargo, considera que esos argumentos no reflejan completamente cómo se desarrollaron algunos de los episodios que han desembocado en las cuatro dimisiones de la Ejecutiva.
La reorganización de las portavocías
Uno de los primeros puntos que aborda la concejala socialista es la reorganización de las portavocías del Grupo Municipal Socialista tras el fallecimiento del anterior portavoz, Javier Márquez.
La Ejecutiva Municipal explica que, ante esa situación, se planteó introducir cambios en las responsabilidades del grupo. Según su versión, la propuesta fue debatida y sometida a votación en la Ejecutiva, donde 14 miembros votaron a favor después de que tres integrantes abandonaran la reunión antes de la votación. Posteriormente, la nueva distribución de responsabilidades fue trasladada al Grupo Municipal Socialista, donde también obtuvo el respaldo de una mayoría de concejales. La dirección rechaza así que se tratara de una decisión adoptada unilateralmente por el secretario general.
Oviedo ofrece una versión diferente sobre cómo se comunicó aquel cambio. Según relata en su carta, el secretario general le informó personalmente, antes de la reunión formal, de que dejaba de ser viceportavoz. A su juicio, la decisión ya estaba tomada cuando posteriormente se sometió a votación, por lo que considera que el debate y la votación sirvieron para formalizar una decisión previamente adoptada.
El acuerdo de integración de abril de 2025
Otro de los asuntos sobre los que ambas partes ofrecen interpretaciones distintas es el acuerdo alcanzado en abril de 2025 para configurar la actual dirección del PSOE de Leganés.
La Ejecutiva recuerda que entonces existían dos precandidaturas a la Secretaría General y sostiene que una de ellas había conseguido reunir una mayoría amplia de apoyos. Pese a ello, según la dirección, se optó por una fórmula de integración en la que personas de la candidatura mayoritaria renunciaron a determinadas responsabilidades para incorporar a miembros de la candidatura minoritaria. La Ejecutiva considera que aquel acuerdo implicaba pluralidad y convivencia, pero no una obligación de alcanzar una unanimidad permanente ni capacidad de bloqueo para las distintas sensibilidades.
Oviedo interpreta aquel acuerdo desde otra perspectiva. En su carta recuerda que existieron dos candidaturas y que la suya decidió no continuar hasta las primarias para facilitar una dirección integradora. Según explica, ambas partes hicieron concesiones y la integración debía implicar una relación basada en la reciprocidad. Por ello, defiende que la existencia de diferentes sensibilidades dentro del partido no debería traducirse en una relación de subordinación de unas respecto a otras.
Las primarias y la igualdad de condiciones
El proceso de elección del candidato socialista a la Alcaldía constituye otro de los principales puntos de discrepancia.
La Comisión Ejecutiva sostiene que durante meses fue conocida la posibilidad de que hubiera distintas candidaturas y que el procedimiento establecido por el PSOE abrió entre el 4 y el 7 de septiembre el plazo para que cualquier militante que reuniera los requisitos pudiera presentar la suya. La dirección afirma que no se impidió ninguna candidatura ni se privó a ningún militante de concurrir y que, una vez cerrado el plazo, únicamente se registró la candidatura de Miguel Recuenco Pérez.
Oviedo no cuestiona en su carta la existencia formal de ese periodo, sino las condiciones en las que, a su juicio, se llegó a él. La concejala considera legítimo que hubiera anunciado meses antes su intención de concurrir y señala que Recuenco ya había sido proyectado públicamente como candidato durante un periodo anterior a la apertura formal del proceso.
En este punto, Oviedo pone el acento en la igualdad de condiciones entre quienes concurren a unas primarias y no únicamente en la existencia de una votación. En su carta afirma: “Una democracia no se mide únicamente por la existencia de una urna. También por las condiciones en las que las personas llegan a esa urna.”
La Ejecutiva, por su parte, sostiene que la regulación y supervisión del proceso correspondían a los órganos superiores del PSOE y no a la dirección local, y reclama que cualquier posible irregularidad sea concretada y trasladada a los órganos responsables.
Oviedo rechaza que las dimisiones respondan a los cargos
La concejala también responde a la interpretación de la Ejecutiva sobre las responsabilidades orgánicas e institucionales de quienes han abandonado la dirección.
La Ejecutiva recuerda que las cuatro dimisiones afectan a responsabilidades dentro de la Comisión Ejecutiva Municipal, pero no implican necesariamente la renuncia a los cargos institucionales que alguno de los afectados pueda desempeñar como concejal. La dirección señala que ambas responsabilidades son diferentes.
Oviedo rechaza que la decisión de dimitir pueda relacionarse con la voluntad de conservar determinados puestos. En su carta afirma: “Si hubiéramos querido conservarlos a cualquier precio, no habríamos dimitido. Hemos dado este paso precisamente para poder actuar sin condicionantes y expresar nuestras posiciones con libertad.”
La concejala también aborda las referencias a las remuneraciones de los concejales y sostiene que ni ella ni Miguel Ángel Gutiérrez Merino son concejales liberados o perciben un salario fijo por su actividad municipal, sino que las cantidades que reciben corresponden a indemnizaciones por asistencia a los Plenos del Ayuntamiento destinadas a compensar los ingresos que dejan de percibir de sus respectivos trabajos.
La publicación de las discrepancias internas
Otro de los aspectos sobre los que Oviedo discrepa de la dirección es la decisión de hacer pública su posición.
La Ejecutiva había lamentado que el conflicto interno se trasladara a las redes sociales y a los medios de comunicación y defendido que las diferencias políticas debían abordarse fundamentalmente dentro de los órganos del partido. En su carta afirma que antes de que las discrepancias fueran conocidas públicamente no se produjo ninguna conversación con el secretario general ni con la propia Ejecutiva y que el diálogo requiere voluntad por todas las partes.
Oviedo asegura, por el contrario, que recurrió a los cauces internos y que la situación llegó a la Comisión de Ética y Garantías del PSOE de Madrid. También defiende que la publicación de su carta de dimisión en la red social X no supuso revelar documentación privada ni conversaciones confidenciales, sino hacer pública su propia posición.
La concejala cuestiona así que la utilización de las redes sociales pueda presentarse como el origen del conflicto y defiende su derecho a explicar públicamente los motivos de su decisión.
“Queremos fortalecer el PSOE de Leganés”
La carta de Sara Oviedo termina reivindicando una concepción del PSOE de Leganés basada en la pluralidad interna y en la existencia de diferentes sensibilidades.
La concejala niega que su posición responda a una ambición personal o al objetivo de sustituir a una persona por otra y sitúa el debate en el futuro del partido y en su capacidad para ofrecer una alternativa en las elecciones municipales de 2027.
“No estamos en esto por una ambición personal ni para sustituir a una persona por otra. Queremos fortalecer el PSOE de Leganés para que vuelva a ser una herramienta útil al servicio de la ciudadanía”, señala.
Oviedo reclama además que el partido centre su actividad en cuestiones como la vivienda, el empleo, los servicios públicos, la educación y las necesidades de los distintos barrios, así como en las políticas dirigidas a mayores y jóvenes.
En la parte final de su carta reivindica también una unidad basada en el diálogo: “La unidad que necesitamos no es la unidad del silencio ni la de quien obedece frente a quien manda. Es una unidad basada en el respeto, la pluralidad, el diálogo y la convivencia entre distintas opiniones y sensibilidades.”
La dirección local, mientras tanto, ha señalado que continuará funcionando con sus actuales miembros y que pretende centrar su actividad en los problemas de la ciudad y en la construcción de una alternativa política para 2027.



